El año pasado, como Mister España, tuve la suerte de visitar Egipto con el objetivo de explorar sus maravillas y promocionar ALYA Society, un club de networking de gran prestigio. La experiencia fue increíble y quiero compartirla con vosotros a través de una serie de fotos.
Mi aventura comenzó en la impresionante Mezquita de Muhammad Ali. Nada más llegar, me descalcé y sentí la energía del lugar bajo mis pies. La mezquita es espectacular, con una arquitectura que te deja sin palabras. Desde lo alto, saqué algunas fotos que capturan toda su grandeza. Un momento muy especial fue cuando conocí a unos fans de Mister Indonesia y nos tomamos una foto juntos. Fue genial ver cómo mi título podía conectar a personas de diferentes partes del mundo.
El segundo día fue muy intenso. Empecé dando una charla a los estudiantes del Colegio Internacional de El Cairo sobre el bullying y los peligros de las redes sociales. Fue muy gratificante poder compartir mis experiencias y consejos con los jóvenes y ver lo interesados que estaban en el tema. Después, disfruté de un paseo en barco por el mítico río Nilo. La tranquilidad del río y las vistas espectaculares hicieron de este paseo un momento inolvidable.
Uno de los grandes placeres de mi viaje fue la gastronomía egipcia. Me puse las botas con platos tradicionales como el koshari, una mezcla deliciosa de arroz, lentejas y pasta, y el molokhia, una sopa de hojas verdes que me sorprendió gratamente. La hospitalidad egipcia me recordó mucho a la nuestra en España; ambos pueblos compartimos un amor por la buena comida y las reuniones familiares. Además, tuve una reunión de negocios donde disfruté de un té árabe exquisito, muy parecido a nuestra costumbre de tomar café mientras charlamos y compartimos historias.
El clímax de mi visita fue el recorrido por las emblemáticas pirámides de Giza. Subir a un camello y pasear cerca de estas maravillas del mundo antiguo fue una experiencia única que jamás olvidaré. Cada detalle, desde la majestuosidad de las pirámides hasta la amabilidad de los guías locales, hizo que ese día fuera mágico.
A lo largo de mi estancia, noté muchas similitudes culturales entre Egipto y España. La calidez, la amabilidad y la importancia que se le da a la familia y a la amistad en ambas culturas me hicieron sentir como en casa. Esta conexión se vio reforzada durante la reunión de negocios en la que disfruté de un delicioso té árabe, una tradición muy similar a la nuestra de compartir un café.
Además de todas estas actividades, me deleité con varias comidas tradicionales egipcias. Cada plato era una explosión de sabores y aromas que reflejaban la rica historia del país. Desde el koshari hasta el baklava, cada bocado era un viaje culinario. Y qué decir del paseo en barco por el Nilo, donde pude relajarme y disfrutar de las vistas impresionantes mientras navegábamos por uno de los ríos más famosos del mundo.
Montar en camello cerca de las pirámides fue otro de los momentos álgidos de mi viaje. La sensación de estar en un lugar tan histórico, sumado a la emoción de montar en camello, hizo de esta experiencia algo inolvidable. Cada instante en Egipto estuvo lleno de aprendizaje, conexión y un profundo aprecio por una cultura que, aunque diferente, tiene muchas similitudes con la nuestra.
Este viaje no solo me permitió conocer a fondo la cultura y las maravillas de Egipto, sino también compartir y promover los valores y conexiones que defiende ALYA Society. Estoy muy agradecido por esta oportunidad y espero que estas fotos transmitan la magia y la belleza de mi experiencia en Egipto.